Castillos y Fortalezas

Durante el proceso de conquista llevado a cabo por los Reyes Católicos en la costa malagueña entre los años 1485 y 1487, el territorio que posteriormente se conformaría como término municipal de Mijas hasta el año 1842, albergó en su perímetro tres recintos fortificados: la fortaleza de Mijas, la fortaleza de Osunilla y el castillo de la Fuengirola, este último bajo la administración mijeña durante más de 350 años (1487-1841).

En 1485 las tropas cristianas tomaron el castillo de la Fuengirola y, aunque en un principio las poblaciones de Mijas y de Osunillas, dos poblaciones independientes durante la Edad Media, se rindieron a los Reyes Católicos, poco después se volvieron a rebelar y permanecieron como las únicas poblaciones no conquistadas junto a Málaga hasta 1487, cuando se produjo su conquista definitiva.

Este hecho condicionó el futuro de sus fortalezas, pues tras la conquista y venta como esclavos de sus habitantes, los Reyes Católicos ordenaron la destrucción de las fortalezas de Mijas y de Osunilla, de las que solo nos quedan algunos lienzos de murallas y los restos de algunas de sus torres. No ocurrió lo mismo con el castillo de la Fuengirola que por su estructura y ubicación estratégica se siguió utilizando como baluarte militar hasta el siglo XIX.

Todas estas fortificaciones o sus restos están declaradas en la actualidad Bienes de Interés Cultural con la categoría de Monumento.